BLOG LÍDER EN HUMANIDADES MEDICAS Y FILOSOFIA DE LA MEDICINA.- FUNDACION LETAMENDI- FORNS, FUNDACION IATRÓS Comité Editorial: José Lázaro, Francesc Borrell. Editores de àrea:Juan Carlos Hernández Clemente. Mabel Marijuan Angulo. Director del blog: F. Borrell Carrió; Secretario de Redacción: Juan Medrano Albeniz.

BOLETÍN IATROS ISSN 2014-1556

Este Boletín tiene por objetivo difundir y compartir comentarios de libros y artículos en Humanidades Médicas y Filosofía de la Medicina y difundir las actividades de la Fundación Letamendi Forns y Fundación Iatrós.

BOLETIN IATROS, ENERO 2014

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-

Noticias.-  Filosofía de la Salud Pública; Curso de Bioética Narrativa.
Comentario de libros.-  El arte de volar; biografia del silencio.
Artículo especial.-  “El teatro como experiencia”, MA Brfoggi.
Video recomendado.- La experiencia de meditar, por Pablo d´Ors.    


Noticias.- 

-Filosofía de la Salud Pública. Seminario de la Universidad Autónoma de Barcelona, Facultad de Filosofía.  10 de Enero. El profesor J.Lázaro impartirá una conferencia sobre la violencia.

-12° Congreso Mundial de Bioética 

-Curso de Bioética narrativa, Valencia  5-7 marzo . Dirigen el curso: G. Moratalla y L Feyto.
-Podéis leer el Boletín del Grupo de  Bioética de la U. Complutense de Madrid en:
También encontraréis información sobre el último libro de Lydia Feyto sobre Etica Narrativa.



Comentario de libros.-

EL ARTE DE VOLAR
Antonio Altarriba y Kim
Edicions de Ponent


Kim y Altarriba
En 2010, el catedrático de Filología Francesa de la Universidad del País Vasco Antonio Altarriba (guionista) y el ilustrador Kim (creador de la serie Martínez el facha, de “El Jueves”) obtuvieron el premio nacional de comic por esta obra, que trata sobre la vida y muerte por suicidio del padre Altarriba, ocurrida en una residencia de ancianos en 2001, cuando tenía 90 años de edad. La historia recoge la biografía del protagonista, sus fracasos, las renuncias, los errores, el desencanto, y la progresiva muerte y autodestrucción del protagonista. Altarriba hijo se identifica son su padre (llamado también Antonio) y siente que son el mismo individuo, lo que le permite una narración autobiográfica. La obra arranca de una magistral descripción gráfica del acto suicida que refleja la cuidadosa planificación de la muerte autoinflingida, el aprovechamiento de las rutinas institucionales que garantizan una menor supervisión y por lo tanto un mayor éxito del intento de acabar con la propia vida. La muerte por defenestración de Antonio representa un vuelo, un recorrer vital y mortal desde su nacimiento hasta la desesperación final que le lleva a sentir la muerte como una liberación.

Seguimos al protagonista en sus primeros años de vida en un entorno rural y caciquil aragonés, con un padre despótico y una madre afectiva aunque ausente el relato. Fascinado por la velocidad y el motor desde su infancia, tras la primera pérdida de un amigo y un fracaso aún niño en la huida hacia la ciudad, un joven Antonio curtido por la experiencia del amor vuelve a intentar establecerse en una Zaragoza atribulada en los años de la República. Influido por un compañero de pensión, auténtico teórico e iniciador, se decanta gradualmente hacia posturas anarquistas. Al estallar la guerra civil, el protagonista se ve en “zona nacional”, pero consigue alcanzar las filas republicanas, donde convertido en conductor de vehículos militares compartirá la utopía anarquista con tres amigos que plasman su fraternidad en unos anillos de plomo elaborados por uno de ellos a partir de una bala. La muerte en combate del orfebre dejará a Antonio como depositario de su anillo.

Tras la guerra civil y después de sufrir el duro trato que recibieron los exiliados republicanos en Francia, Antonio se integra en la resistencia contra los invasores alemanes. Son años en los que experimentará múltiples decepciones, desde la delación por parte de uno de los miembros de la familia que le acogía, tal vez del que menos cabía esperar que lo entregara, hasta el desinterés y el puro abandono al que le somete un alto funcionario de la república española. Terminada la contienda, Antonio colaborará en la Francia de la postguerra con uno de sus camaradas anarquistas en un lucrativo estraperlo. A pesar del éxito económico de su empresa, gradualmente se instaura en él una sensación de fracaso y decepción que le llevará a abandonar el negocio y a regresar vencido a España, no sin antes reclamar a su camarada que le entregue su anillo de plomo, que no es digno ya de portar por haber abandonado los ideales anarquistas con su afán de enriquecerse vilmente.

De nuevo en Zaragoza, Antonio se inserta en una sociedad triste y opresiva y se encuentra con que su iniciador en el anarquismo se ha convertido en un apóstol de la “Nueva España” que glosa con apasionamiento las virtudes que encuentra en el régimen de Franco. También en la pensión conocerá a su esposa, sobrina de la patrona, y se casará siguiendo los dictados del nacional – catolicismo y la religiosidad de su esposa. Desencantado de sí mismo, envía su anillo a Mariano, el único de los camaradas que mantenía todavía la llama de la utopía anarquista en su exilio francés. Antonio, que no tardará en ser padre, trabaja para el marido de su prima, un industrial oportunista y crápula que se beneficia de sus conexiones con el régimen hasta que sus empleados de confianza, entre ellos el propio protagonista, siguiendo las instrucciones de una esposa harta de sus infidelidades, consiguen arruinarle y hacerse con la empresa. Convertido en empresario, un Antonio desencantado por la distancia emocional y sexual que le separa de su propia esposa, colabora en la traición de la mujer de uno de sus socios y es a su vez traicionado por otro, hasta perder la empresa y quedar en una situación financiera muy comprometida. Únicamente le quedan en estos años de desengaño y frustración la relación con su hijo y el contacto con Mariano, en cuya casa Antonio hijo pasa los veranos y adquiere el francés.

La vejez es para Antonio una época de soledad y frustración en la que añadir nuevos desengaños. Definitivamente separado de su esposa, ingresa en una residencia de ancianos, donde experimentará una tras otra las pérdidas de compañeros de la residencia, de su esposa, que muere alejada de él, e incluso de su camarada Mariano, quien tras enviudar consigue fundir los cuatro anillos de plomo en una nueva bala con la que se quita la vida. La angustia y la depresión invaden el cuerpo de Antonio como un topo que anida en su pecho y le corroe las entrañas. Tras intentar tirarse al río es ingresado en Psiquiatría, donde se le trata. Al alta y supuestamente mejorado sume a su hijo en la angustia al suplicarle que le mate. Finalmente se lanza al vacío terminando con su vida y su dolor.

Al margen de lo que de catártico tiene para el autor contar la muerte de su padre, “El arte de volar” es un homenaje, un ejemplo de amor filial que permite una lectura de la depresión geriátrica y del suicidio desde la perspectiva erikssoniana de los ciclos vitales, en la que la vejez se caracteriza por la dicotomía integridad / desesperación. Según esta visión, el fenómeno psicológico de la ancianidad es la reminiscencia, la vuelta de la memoria al pasado, la revisión de vida. El viejo sano e íntegro concluye en el proceso que su vida ha merecido la pena, mientras que el anciano que en su personal revisión encuentra solo fracaso y decepción llega a la desesperación al constatar que no queda tiempo para enmendar esa sensación. No hay oportunidad para rehacer o deshacer, para compensar o enmendar. La depresión se asienta irremisiblemente y el suicidio es un escape de la angustia y el sinvivir. En la vejez del protagonista de esta novela gráfica se asienta la vivencia de la frustración de sus ideales, de su fracaso vital y de la decepción que la historia, las personas y hasta él mismo, sin quererlo, le han causado. La culpa por todo ello se plasma en el juicio onírico al que es sometido por las personas ya muertas que han sido significativas en su vida, y cuyo conmovedor veredicto es que el tribunal ha acordado por unanimidad liberar a Antonio de la vida, de noventa años de condena a existencia forzada. Refleja así “El arte de volar” la desesperación y el dolor sin esperanza de la experiencia depresiva grave y la vivencia que de liberación tiene para el sujeto la muerte.

Juan Medrano, Bilbao

Antonio Altarriba y Kim. EL ARTE DE VOLAR


Concepto
Puntuación sobre 10
Comentarios

Interés
9
El libro es la reivindicación de un hombre, de sus penas, y de sus errores.

¿Volverías a leerlo?
10
Una obra maestra que será apreciada como tal por los amantes del comic, y que no defraudará a quienes no sean unos apasionados del llamado noveno arte

¿Realiza aportaciones significativas?
9
Ejercicio catártico para el autor, valor histórico y descripción acertada de la depresión en la vejez








Elogio del silencio.- 
D´Ors, Pablo. Biografía del silencio. Siruela, 5ª Edición, Madrid, 2013.


Algo prefiero a la música: el silencio. Pocas cosas me son mas amables que la música, pero entre ellas, sin duda,  el silencio. Por ello compré sin pestañear este librito de Siruela para descubrir no solo un texto cautivador, sino también un personaje. Quien conociera Eugeni d´Ors, ensayista, puede ahora conocer a su nieto Pablo (Madrid, 1963),  escritor y sacerdote educado en ambiente cultural alemán y que ha estudiado en Viena, Roma y Praga. Se ordena sacerdote en 1991, se doctora en teología en 1996 y publica diferentes obras (novela, cuento) en Anagrama. Ha sido coadjutor parroquial y profesor de teología mística y fenomenología de la religión (1996-2000), entre otros cargos.

Pablo d´Ors
Pablo nos confiesa que se inició en la meditación por su cuenta y riesgo. Sin embargo el libro que comentamos se inserta en la tradición zen, e incluso anterior, los Upanishads (¿será por eso que el autor nos habla de “sentadas” para referirse a su actividad de meditación? Upanishad quiere decir etimológicamente “sentada bajo un árbol”). Algunas de las ideas me recordaron el libro de Bokar Rimpoche “La meditación, consejos a los principiantes”, e incluso “la meditación paso a paso” del Dalai Lama.   Pero quizás las coincidencias se deban a la similitud  del camino elegido, (lo que nos llevaría a proponer un camino místico propio de nuestra especie).

Lo primero que nota d´Ors cuando se pone a meditar es inquietud. El silencio produce rechazo, sentimos malestar corporal porque el cuerpo ocupa su lugar, el lugar central de aquello que somos. No tenemos un cuerpo, somos este cuerpo. Surgen unas primeras dudas ¿Será la meditación  una actividad “provechosa”? Sacar partido a todo pero sobre todo al tiempo… ¿no parece contradictorio con la meditación? La meditación nos lleva a un ahora y aquí que anula muchos supuestos e ideas gratuitas relativas a lo que somos, y por ello para meditar debemos tener coraje y una importante dosis de paciencia con nosotros mismos. Paciencia y en algún sentido compasión, compasión por lo que descubrimos, no siempre agradable. Pero frente a este pánico que se hace presente, (un pánico que solo experimentará la persona suficientemente honesta consigo misma para reconocer los fantasmas y miedos que surgen en el silencio), también hay luz. La luz de este jardín interior, (d´Ors le llama Edén), que está en nuestro interior y lo podemos descubrir, a condición de poder practicar cierto desprendimiento.

La práctica budista llama al desasimiento, y no se si este es el sentido que le da también Pablo. A mi personalmente el desasimiento budista me parece incompatible con la filosofía cristiana, pero no es esta una cuestión que aborde el libro. Pablo hace sinónimo de desprendimiento a la confianza,  confianza en nosotros mismos, en nuestro futuro,  en  la validez de lo que experimentamos, (yo añadiría: confianza en las ocurrencias que cruzan nuestra mente, aunque a veces no sean “políticamente correctas”). Pero en este punto el lector puede pensar que se ha producido un juego de palabras y que quizás lo que trata de decirnos Pablo quedaría mejor definido apelando a aceptarnos como somos y en todo caso tenernos compasión y paciencia.

El siguiente paso de Pablo fue el asombro: asombro ante la mutabilidad de todas las cosas, de las personas, de uno mismo. Cambiamos para ser nosotros mismos. Meditar para ser conscientes de la conciencia equivale para Pablo a habitar el ahora y el aquí, el asombrarse por la las pequeñas  novedades de nuestras pequeñas (grandes) vidas. Tocar la realidad de nuestras vidas desechando las quimeras, “darnos un baño de realidad” (pág 38). De esta manera la meditación se hace hábito: “medito para que mi vida sea meditación: vivo para que mi meditación sea vida”.  La vida, nos dirá mas adelante, “es un viaje espléndido, y para vivirla solo hay una cosa que deba evitarse: el miedo” (pág  94)

Para verse a uno tal cual es no hay que intentar mirarse directamente, sino oblicuamente, para no espantar a nuestro ser. Entonces el ser permanece, no dice Pablo, y nos encontramos por espacios cada vez mas amplios para conocernos. Cuando eso ocurre a uno le dan ganas de reírse… ¿ese soy yo? La alegría espanta al miedo.

Vivir es preparase para vivir, y la gracia de la vida está en el camino, no en la meta, (ya nos lo advertía también Kavafis). Por eso la meditación seria, tomada en serio, nos hace sentir quienes somos, nos afirma, y con esta afirmación empequeñece los cálculos utilitaristas de ser alguien en la sociedad, de hacernos un hueco para triunfar… (Recomendamos sobre este tema el libro de Alain de Bottom, “Ansiedad por el estatus”). Pero si eso es así… ¿por qué escribir este libro?, ¿por un afán de notoriedad?.... no, se responde Pablo, para aprender a confiar en la meditación, en el silencio. Callemos pues, cerremos esta páginas y lancémonos a “este océano oscuro y luminoso que es el silencio” (pag. 110).

(Vea el lector interesado el video sobre el mismo autor, que completa este breve resumen).

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes, Barcelona.


D´Ors, Pablo. Biografía del silencio.

Concepto
Puntuación sobre 10
Comentarios

Interés
8
Para aquellas personas que hacen de la meditación un hábito.

¿Volverías a leerlo?
8
Este es un libro que gana plenitud en la relectura. Sería un desacierto quedarse en una primera y única lectura.

¿Realiza aportaciones significativas?
7
Se trata de una traslación del pensamiento zen a la cultura cristiana, redescubriendo valores que por sabidos y a veces menospreciados han pasado casi a ser un contravalor. Uno de los aciertos es descubrir hasta qué punto forman parte de nuestro ADN.










Artículo especial.- 


Marc Antoni Broggi
Marc Antoni Broggi, médico cirujano, escritor y experto en Bioética, (recordemos su libro glosado en estas páginas),   nos regala con una intensa y sugerente visión del arte, y mas en concreto del teatro. El buen arte no es imitación de la vida, es recreación y aprendizaje. Por eso, nos advierte….

Vamos al teatro a ver jugar y, en parte, a jugar también. A jugar a ser ciudadanos crédulos, ingenuos, solidarios, alegres, críticos y comprometidos con las formas de imaginación fértil. No es casual que la imagen más descriptiva del teatro sea la máscara (uno no se la puede imaginar para el cine). Porqué tras la máscara se estimula mejor que la imaginación juegue sin cortapisas, demasiado pudor. Persona quiere decir “máscara” en griego, y es lo que cada cual es, o lo que quiere ser: es algo que evoca detrás un trabajo creativo de autorrealización.    

Para leer este artículo especial pinchar aquí (también disponible en la columna lateral del blog).


Vídeo recomendado.-

La experiencia de meditar, por Pablo d´Ors.-

Meditación es para Pablo nostalgia, pánico y revelación.

Nostalgia porque el silencio nos hace bien, pues estamos bombardeados por sonidos, imágenes, que no nos construyen, nos destruyen. El silencio nos recrea en el ser personas. Nostalgia –por tanto- de querer ser a lo que estamos llamados. Anhelo de realización, de experiencia de vida. Meditar es mirar este anhelo. Darle contornos a las cosas.  Nos hace bien las cosas concretas, no las ideas abstractas. La vida interior es habitar este anhelo.

El silencio es también pánico. La meditación nos conduce a la inquietud de hacer algo, no soportamos la quietud, no nos soportamos a nosotros mismos en silencio, necesitamos llenarnos de palabras. Somos maestros de la fuga, humos de nosotros mismos. Y ello porque en la meditación emergen las sombras, porque somos codicia en el tener, ambición en el poder y vanidad en el ser. Pero los problemas de fondo no se solucionan por la vía de la acción, sino por la vía del silencio y del padecimiento. A las sombras que surgen con la meditación no hay que lucharlas sino atravesarlas. Y esa es la experiencia de la meditación: la sombra (nuestros fantasmas siempre dispuestos a acuciarnos), permanece, pero lo que es miedo y adversidad se convierte en oportunidad.  Superar un problema es redimirlo. Redimir es sufrir por (o con) amor. La sombra deja de ser venenosa y deviene experiencia de vida, bagaje personal.

Pero dentro de nosotros hay también un Edén. El anhelo es esta nostalgia de luz. Queremos dar forma a una identidad, queremos que el anhelo nos conforme. Descubrir quienes somos no es una conquista, sino una revelación que da dos tipos de frutos: paz interior y alegría. Experiencia de unidad, tú no eres sin el otro, tú eres mas grande de lo que habías pensado, (véase una lúcida glosa de la mística crsitiana en “Gracia D. Construyendo valores. Triacastela Madrid 2013, capítulo “los valores espirituales”).


La Redacción.-

BOLETIN IATROS DICIEMBRE 2013

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  In memoriam: Albert Jovell.
Comentario de libros.-  Damasio A. Y el cerebro creó al hombre. Destino. Barna 2010, 540 pag con índice temático.
Artículo especial.- ¿Reduccionismo o multiperspectivismo? El análisis de la violencia en la obra de Pinker. Lázaro J.
Webs de interés.-  Revista de medicina y cine.
Artículo comentado.-  Cómo leer (bien) un libro.  
Vídeo recomendado.-  Origen y desarrollo de la declaración de Helsinki, de Rafael del Re.
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Noticias.- 
1) FALLECE ALBERT J. JOVELL, IN MEMORIAM.-
Albert Jovell (Barcelona, 1962)  estudió  medicina y sociología y realizío un doctorado en salud pública en la Universidad de Harvard. Fundador del Foro de Pacientes  nos  ha dejado diversos libros y una multitud de artículos. Infatigable trabajador, ha convivido muchos años con el cáncer y -como pocas personas- ha sido consciente del pronóstico de su enfermedad. Le rendimos un modesto homenaje recordando esta entrevista en TV2 y en El País.


Quisiéramos destacar las siguientes frases de la entrevista que hemos escogido:

“En un aspecto ha cambiado de forma radical: he aceptado mi muerte. Mi muerte joven, quiero decir. Creo que ya no puedo esperar de la vida mucho más. Pero no hay hipocondría y tampoco tengo miedo. Acepto que he tenido mala suerte, pero la enfermedad también me ha reforzado. Observo las cosas con más distanciamiento.”

“Ahora me conformo con cosas muy sencillas. Ya me han dado premios, ya he tenido reconocimiento profesional, me siento colmado. Para mí, el verdadero héroe es el médico que, como hacía mi padre, se pasa la tarde del domingo estudiando mi caso.”

“Una sociedad que no está acostumbrada a convivir con quienes sufren”
Las reflexiones de Albert Jovell: saber adaptarse al sufrimiento de los pacientes… la enfermedad “es una experiencia solitaria”, la escala de valores “cambia radicalmente”…
La Redacción.-

Comentario de libros.-

Damasio A. Y el cerebro creó al hombre. Destino. Barna 2010, 540 pag con índice temático.

Si pidiéramos a cualquier persona de cultura media una definición de lo que es un motor de explosión nos diría algo similar a lo siguiente: “se trata de un cilindro con pistón que es arrastrado por la explosión controlada de un líquido inflamable, y transmite la fuerza un unas palancas para generar fuerza”. Si le pidiéramos que definiera cómo funciona un cerebro se vería en dificultades… y no solo un ciudadano cualquiera, también un médico e incluso un neurólogo. En realidad seamos francos, no tenemos un modelo de cómo funciona el cerebro, y si algo aporta el libro que hoy traemos a la palestra es precisamente apuntar algunas líneas de avance.
Sería aventurado y un punto optimista hablar de un “modelo Damasio” de funcionamiento del cerebro, pero hay que reconocerle al menos 3 ideas-fuerza que el tiempo se encargará de matizar y quizás asentar. Helas aquí:
1.-El cerebro funciona con disposiciones y mapas.
A. Damasio
A Damasio probablemente le interesaría saber que la teoría neural de Ramón y Cajal partió de la observación de un cerebro de feto de rana. Damasio también aplica el mismo paradigma, estudiar lo mas sencillo para comprender lo mas complicado. Desde esta perspectiva propone que los núcleos neuronales de los insectos son nuestros propis núcleos bulbares y mesencefálicos, amén de los ganglios basales. Estos núcleos proporcionarían disposiciones al sujeto, unas formas automática de reaccionar y adaptarse al medio. Pero sólo cuando los organismos son capaces de incorporar un córtex son capaces también de producir mapas cognitivos, es decir, saben encontrar objetos, se sitúan en el espacio y tiempo, saben si se encuentran bien o mal…  El conocimiento tal como lo entendemos serían tipos de mapas. El cerebro funcionaria básicamente con disposiciones automáticas, y mapas.
Un cerebro con disposiciones tendría una conciencia que Damasio llama “proto-ser”. Para tener conciencia de “sí mismo” el cerebro tiene que incorporar mapas. Los humanos además tenemos lo que llama conciencia biográfica (un término que toma de W James, quien ya notó la importancia de que marcáramos como hechos vividos por nosotros la experiencia cotidiana, distinguiéndola de la experiencia de otros). Ni que decir tiene que la construcción de una biografía es un relato para el que necesitamos un ambiente cultural, además de un gran potencial de computación. Damasio traza una evolución del cerebro hacia la adquisición de conocimiento en la línea de una inteligencia sentiente, una corporalización de la experiencia con lo que llama “marcadores somáticos”. En el momento de decidir qué compramos rescatamos estos marcadores de situaciones similares, y gracias a ello decidimos con relativa rapidez. Hay mucho de emocional en las decisiones que tomamos cada día.  Como observará el lector esta teoría de los marcadores ya estaba en W.James, y la percepción de una inteligencia anclada en la experiencia corporal la encontramos en Zubiri y mas recientemente en el concepto de Varela de “embodiedment”. De esta última corriente de pensamiento americana arranca la lingüística cognitiva,  de la que no habla en su libro, pero con autores que enfatizan la importancia de los procesos cerebrales y mentales  sobre la experiencia lingüística, (véase entre nosotros  MJ Cuenca y J Guerra de la Torre).
2.-El cerebro usa zonas de convergencia y divergencia.
Es curioso como el concepto de neuronas espejo alcanza una gran difusión y en cambio este modelo propuesto con antelación por Damasio, que incorpora el de neuronas espejo y lo explica perfectamente, no ha gozado de iguales favores. La idea de Damasio es tan sencilla que hasta pudiera ser cierta: las zonas de percepción son las mismas zonas que usamos para rememorar e imaginar. Almacenamos la posición corporal de bailar sevillanas “encima” del área motora que usamos para bailarla, de manera que no fabricamos dos mapas, nos basta con uno solo.  Cuando nos imaginamos bailando sevillanas la zona cerebral que ha coordinado la percepción motora e interoceptiva aplica esta información sobre las zonas motoras y de percepción que han actuado en el aprendizaje de este baile. Por ello cuando vemos a un jugador de golf  asentar un golpe preciso, nuestra zona motora equivalente también se activa, porque es nuestra manera de entender lo que ocurre. Reproducimos internamente lo que ocurre fuera, lo hacemos corporal y propio, encima de nuestras zonas perceptivas.

3.-Tenemos un sentimiento primordial.
En psiquiatría hace muchos años que venimos distinguiendo estado de ánimo de la emoción contingente o momentánea. Damasio cree que el mapa corporal que componemos con la información interoceptiva, táctil, vibratoria, etc., compone lo que llama sentimiento primordial. Entre nosotros Cristóbal Pera ha trabajado estas sensaciones primordiales del cuerpo, y recientemente algunos trabajos de investigación en psiquiatría ponen de relieve el papel del dolor crónico u otras experiencias corporales sobre el estado de ánimo.
Algunos epígrafes del libro tratan de relacionar estructuras anatómicas con funciones cognitivas, y resulta cuanto menos especulativas sino aburridas. Pensar que conocemos mejor el cerebro porque cuando leemos la palabra “casa” se ilumina la zona cortical xxx, y cuando reímos  se ilumina la zona yyy, cae en la ingenuidad que ya denunciara Quirós en este mismo blog (ver artículo especial columna derecha del blog).  Tengo para mí que en el momento en que sepamos dilucidar el mecanismo íntimo de la memoria habremos efectuado uno de los pasos clave en la comprensión del cerebro, pues no deja de ser este órgano un extraordinario almacén de conductas motoras, afectivas e imaginativas.
Un aspecto problemático del libro que comentamos es el concepto de Qualia aplicado a las emociones y sentimientos, y la solución propuesta por Damasio. Un quale es por ejemplo ver el color rojo, u oir la nota “do”. A este tipo de experiencia irreducible a otras experiencias las llama Damasio Qualia I. Los Qualia II sería experimentar dolor, o placer.  ¿Qué base neurobiológica pueden tener los Qualia?
Damasio maneja varias ideas que me parecen equivocadas. En primer lugar apuesta por el hecho de que las neuronas no son propiamente chips que transmiten información del resto de tejidos, sino que son una prolongación de dichos tejidos, de dicha carne (pag 382-7). Por otro lado la retracción de una ameba le hace pensar que los seres unicelulares ya tienen algún tipo de reconocimiento del peligro o del dolor, lo que de manera acumulada daría lugar a la percepción de dolor en nuestro organismo. Es decir el dolor humano podría devenir del dolor unicelular.
Estas hipótesis  en primer  lugar no aclaran en absoluto el mecanismo íntimo de los Qualia, y en segundo lugar ignoran que nuestra conciencia es un fenómeno emergente que poco tiene que ver con la posible experiencia subjetiva de una ameba. En una línea reflexiva similar otros autores han propuesto la extravagante hipótesis de que la conciencia humana es producto de fenómenos cuánticos acaecidos en la neurona.  En ambos casos se ignora un hecho biológico de primer orden: la suma de unidades proporciona al sistema propiedades emergentes. Ramón y Cajal tenía una idea mas aproximada de lo que es el ser humano, cuando hablaba de la dictadura del tejido nervioso sobre el resto de tejidos que nos compone. En cierta manera el reto de los Qualias es el reto de la inteligencia sentiente. Nuestra conciencia es un alarde de diferentes tipos de memoria y, en algún sentido, somos básicamente información... una información “sentida” corporalmente.

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes, Barcelona.

Rúbrica Iatrós.-

Damasio A. Y el cerebro creó al hombre.

Concepto
Puntuación sobre 10
Comentarios

Interés
8
Damasio se esfuerza por ordenar las aportaciones que ha realizado en 30 años de investigación. Los modelos resultantes son sugerentes e incluso alguno podría ser cierto.

¿Volverías a leerlo?
7
El libro tiene muchos recodos interesantes en los que detenerse.

¿Realiza aportaciones significativas?
8
Damasio no es solo un científico, sino un ensayista e incluso un filósofo. Por ello el libro abre horizontes a la comprensión del cerebro: marcador somático, convergencia- divergencia, tipos de conciencia, etc.








Artículo especial

¿Reduccionismo o multiperspectivismo?
El análisis de la violencia en la obra de Pinker

José Lázaro
Profesor de Humanidades Médicas, Departamento de Psiquiatría,
Universidad Autónoma de Madrid.  
Trabajo realizado dentro del proyecto de investigación FFI2011-28835 y de las actividades de la Cátedra Pfizer-UAM de Teoría de la Medicina.

Steven Pinker
        Steven Pinker, en un libro muy conocido (La tabla rasa, 2003) dedicaba un capítulo a la violencia y en él glosaba un pasaje de Hobbes, que en el Leviatán (1983, p. 223) había postulado tres causas diferentes para las peleas violentas entre los hombres: la competencia, la inseguridad y la gloria. Hobbes decía que la violencia puede surgir por el deseo de apropiarse de bienes, mujeres o siervos de otros hombres (un planteamiento muy del siglo XVII, y de todos los anteriores; hoy no está claro que haya cambiado esencialmente su fondo, pero nadie lo formularía así). También por la necesidad de defenderse contra ese tipo de agresiones y asegurar los bienes propios. El tercero de los motivos, que en la época de Hobbes se llamaba “gloria”, hoy suele llamarse narcisismo; los ejemplos que emplea Hobbes son nimiedades como una palabra, una sonrisa, una opinión opuesta o cualquier otro signo de menosprecio dirigido a una persona, a su familia, su país, su profesión o su nombre.
Hobbes
        Este planteamiento es el propio de un filósofo de la política hace trescientos cincuenta años. Pinker, en cierto modo, lo “traduce” a los saberes de un científico actual. La violencia agresiva, desde una perspectiva darwiniana, es parte de la lucha por la existencia propia de la selección natural: si los miembros de la familia suelen ser un apoyo, el vecino en cambio puede ser un competidor o una presa: al vencerlo y quitarle sus tierras, sus alimentos y sus mujeres, se obtienen nuevos recursos que favorecen las posibilidades de que nuestros propios genes sobrevivan y se reproduzcan. Es la lógica de Darwin, pero también es la lógica de Hitler cuando lanzó a los alemanes a ampliar su espacio vital mediante una guerra de conquista. Ser consciente de esa lógica puede producir miedo y dar lugar a violencia defensiva. Hobbes había traducido a Tucídides y quedó impresionado por la afirmación de que la guerra se hizo inevitable a causa del miedo que les dio a los espartanos el aumento de poder de los atenienses. Hoy se habla de “trampa hobbesiana” para referirse a una agresión que no se produciría si no fuera por el miedo a que ataque antes el otro: la guerra preventiva.
El Leviatán
        El tercer tipo de violencia que Hobbes señalaba (el provocado por ofensas a la “gloria”) también está muy documentado actualmente. Hay informes policiales que constatan la cantidad de peleas que empezaron por una discusión de tráfico o una rencilla en un bar y acabaron en homicidio. Muchas guerras se inician por una ofensa al “honor nacional” y hubo una entre El Salvador y Honduras que empezó por un partido de futbol. (También hubo hace pocos años un partido de futbol en Egipto que terminó con ochenta muertos tras enfrentamientos en el público que, al parecer, tenían un trasfondo político; la pasión por el futbol es un buen modelo para estudiar a pequeña escala el mecanismo de las creencias violentas que, a gran escala, acaban provocando las guerras de religión y los genocidios).
        Ya en La tabla rasa empleaba Pinker conocimientos filosóficos, biológicos, sociológicos y psicológicos. A lo largo de toda su trayectoria se ha apoyado en su perspectiva de psicólogo experimental para indagar en la lingüística, en la biología evolucionista y en la psicología social, pero sin desdeñar otras disciplinas, como las neurociencias, la historia y la filosofía: es curioso que sus críticos suelan tacharlo de reduccionista, cuando lo lógico sería que le acusasen de diletante.
En el libro que publicó en 2011 y se ha traducido recientemente al español, Los ángeles que llevamos dentro. El declive de la violencia y sus implicaciones, Pinker recurre también a múltiples disciplinas a la hora de analizar la violencia. Destaca entre ellas la estadística histórica, de la que toma una gran cantidad de datos. Con ellos trata de apoyar la tesis de que la violencia ha ido decreciendo a lo largo de la historia y hoy vivimos en la era más pacífica que ha conocido la especie humana. Los datos que maneja son siempre relativos a la población total de cada época estudiada, claro está, en cifras absolutas la tesis no tendría mucho sentido, por la magnitud del crecimiento demográfico, sobre todo en los dos últimos siglos. Lo que le interesa a él es el porcentaje de muertes violentas respecto a la población total de cada momento.
            Esta idea de que la violencia ha ido disminuyendo con la historia no resulta contradictoria con la aceptación de profundas raíces biológicas en ella, que es uno de los caballos de batalla de Pinker, el que más ataques le ha deparado. Comenta con ironía que hoy nadie tiene problemas por decir que la violencia es una conducta culturalmente aprendida, pero el que relaciona las palabras violencia y biología inmediatamente es acusado de racista y de fascista. Sin embargo, los cientos de páginas que dedica a documentar la progresiva disminución de la violencia humana desde el paleolítico intentan demostrar que el desarrollo cultural ejerce una influencia benéfica sobre nuestra naturaleza biológica original. Los hechos documentados muestran tendencias estadísticas de conductas sociales que varían con los siglos. Por tanto, Pinker no niega el papel básico de la cultura para modificar la conducta humana, sino que analiza la gran capacidad que tiene la cultura precisamente para modificar la naturaleza biológica básica del ser humano. Es un problema habitual: cuando alguien reconoce a la vez la parte de razón que tienen los partidarios de dos teorías enfrentadas (como las que oponen radicalmente naturaleza y cultura) es acusado por ambos bandos de estar de parte del otro.
        El descenso de la violencia a lo largo de los siglos (que a Pinker le parece el acontecimiento más importante de la historia humana) se da, según sus datos, tanto en el ámbito familiar como en el vecinal, intergrupal e internacional, en todo el mundo y en todas las formas de violencia: el genocidio y la guerra, la tortura y la esclavitud, los sacrificios humanos y la forma de tratar a las minorías raciales o sexuales, a las mujeres, a los niños y a los animales. Esta coincidencia al propio Pinker le sorprende y para tratar de explicarla es para lo que recurre simultáneamente a la historia, la biología, las neurociencias, la psicología experimental y la sociología.

Para leer el resto del articulo pinche aquí: Artículo Especial: ¿Reduccionismo o perspectivismo? J.Lázaro.

Webs de interés.- 

Revista de Medicina y Cine
http://revistamedicinacine.usal.es/
Como señalan sus promotores es una revista para la educación  biosanitaria. Se trata de una publicación que analiza los contenidos  biosanitarios del cine con fines educativos, discursivos, de  mentalización y divulgación. En la editorial de su primer número se
señalaba que la revista pretendía aglutinarse alrededor de tres  preguntas: ¿por qué el cine emplea la enfermedad en sus guiones?, ¿por  qué la medicina se interesa por el cine? y ¿por qué la utilización del  cine por la medicina?, sin olvidarse del análisis cinematográfico. Sus  fundadores y actuales editores son José Elías García Sánchez y Enrique  García Sánchez, profesores de la Universidad de Salamanca. La revista  está publicada de forma on-line, es gratuita y bilingüe (español e  inglés) y tiene una periodicidad trimestral. Está dirigida a los  profesionales de ciencias de la salud, educación, comunicación y cine  y a la población en general.


Y al hilo de esta publicación, podemos  acercarnos al blog MEDYCINE

UN SINGULAR PASEO CINEMATOGRÁFICO POR LOS SENDEROS DE LA SALUD Y LA  ENFERMEDAD que inició el 17 de agosto de 2007 el Dr. Albeiros de 
Ourense, Galicia y que se presenta en el mismo de una manera  interesante: "El DR. ALVEIROS es un famoso e inefable personaje de  ficción creado por el escritor orensano D. VICENTE RISCO para su obra  "O PORCO DE PE". Al igual que el DR. ALBEIROS, autor escéptico de esta  modesta bitácora, el personaje de Risco rechazaba la sociedad que le  había tocado vivir. Parece ser que el inconformismo está relacionado 
con la creatividad. Al final, y a pesar de tanta rebeldía, de manera  irremediable ambos médicos terminarán por integrarse en el rebaño."
Sus etiquetas están organizadas por patologías y temas médicos, lo  cual permite un acceso sencillo a sus comentarios en general  interesantes, reflexivos y siempre bien informados

Artículo comentado.- 

“Cómo leer (bien) un libro”, de Borrell F.

Nuestro compañero Borrell ha publicado en Doctutor, nuestra revista amiga dedicada a la docencia de la medicina, este artículo (en dos partes), en la que desvela la metodología  que usa en la lectura de los libros de ensayo. No os lo perdáis:

Primera parte


Segunda parte:


La Redacción.-


Vídeo recomendado.-

Conferencia: "Origen y desarrollo de la declaración de Helsinki". Fundación Grifols.


Rafael Del-Re –(la conferencia se desarrolla en español)- desgrana los orígenes de la declaración de Helsinki para centrarse en uno de los aspectos mas polémicos: el uso de placebo en la experimentación clínica. Está aceptado por todo el mundo el uso de placebo en ensayos clínicos donde no hay un tratamiento eficaz establecido…. Sin embargo ¿es ético realizar estudios con placebo cuando sí existe dicho tratamiento establecido? ¿Pueden ser distintos los diseños para un ensayo clínico con placebo en los países desarrollados versus subdesarrollados?




BOLETIN IATROS NOVIEMBRE 2013

CIRCULO DE CIBERLECTURA 
 INDICE.- 
Noticias.- Mitos en la Historia de España. Etica Narrativa.
Comentario de libros.- Rawls, A Theory of Justice, Ethan Watters, Crazy like us. The globalization of the Western mind.
Webs de interés.- Coursera.
Artículo comentado.- The Legitimacy of Placebo Treatments in Clinical Practice: Evidence and Ethics.
Video recomendado.- ¿tomamos decisiones racionales?, por D. Ariely.
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 Noticias.- 

1) Los mitos en la Historia de España. Organiza FCS/ UAM MODERA: Prof. Javier Puerto Sarmiento Patrono de la Fundación de Ciencias de la Salud INTERVIENE: Prof. Ricardo García Cárcel Catedrático de Historia Moderna Universidad Autónoma de Barcelona Lugar de celebración: Real Academia Nacional de Farmacia C/ Farmacia, 11 28004 Madrid Entrada libre. Aforo limitado Para más información: Fundación de Ciencias de la Salud Tel.: 91 353 01 50 e-mail: info@fcs.es www.fcs.es

2)ETICA NARRATIVA-Os escribo sólo para informaros que acabo de publicar un nuevo libro, junto con la prof. Lydia Feito, titulado “Bioética narrativa” (Madrid, Escolar y Mayo, 2013). En este trabajo desplegamos el paradigma narrativo (en tradición fenomenológica y hermenéutica) y lo aplicamos al ámbito bioético. Hoy se habla de "medicina narrativa", ¿por qué no una bioética narrativa?
 Os paso el enlace de la editorial donde podéis encontrar también el índice.
Enlace a la editorial    Tomás Domingo

3)CINE Y MEDICINA.-Compañeros amantes del cine.He encontrado estos cursos en la UNED, y aunque no conozco a los docentes, creo que pueden ser interesantes:

- Bioética y Cine. Médicos y Enfermos de Celuloide con Problemas de Carne y Hueso: http://formacionpermanente.uned.es/tp_actividad/idactividad/6876

Beatriz Ogando

Comentario de libros.-

Rawls  A theory of Justice.- The Belknap Press of Harvard University Press. Cambridge, Massachusetts, 1979, 1999
Accesible de forma gratuita en la red.

El pequeño Reino del Bután, en el Himalaya, alcanzó notoriedad al proponer su Rey un indicador de felicidad para sus habitantes. Bentham, uno de los padres fundadores del utilitarismo, habría acogido la iniciativa de manera entusiasta, pero no así Rawls. El libro mas conocido de Rawls es “Una teoria de la Justicia”, un libro que puede entenderse de alguna manera como una respuesta al utilitarismo, (y por extensión al Reino de Bután),  y que se considera una de las obras filosóficas mas importantes del pasado siglo.
El libro parte de la idea de que lo mas importante para una sociedad no es tanto la felicidad como la justicia, entendida esta como equidad, (a cada cual según su merecimiento o necesidad). De manera similar a como Hobbes, Rousseau y Locke  imaginaron un salvaje libre que establece un contrato con la sociedad, limitando su libertad original a favor de las ventajas de vivir en comunidad, de manera parecida Rawls nos propone el siguiente experimento mental: ¿cómo diseñaríamos las reglas de juego de nuestra sociedad si antes de nacer, ( sin saber en qué país, ni raza ni género nos encarnaríamos) pudiéramos determinar estas reglas de juego? En otras palabras: imaginemos que con todo lo que sabemos de la vida en sociedad tuviéramos la posibilidad de reencarnarnos en un mundo racionalmente diseñado… ¿cómo lo articularíamos?
Antes de avanzar la respuesta de Rawls destaquemos que su experimento mental tiene los siguientes componentes:
J.Rawls





-Velo de ignorancia: una vez hayamos diseñado nuestra sociedad deberemos encarnarnos en ella quizás como pobres, quizás como homosexuales, quizás como… No lo sabemos, y por consiguiente lo mas prudente será que el diseño nos garantice que si caemos en una posición social  mala, o con defectos físicos o mentales, la sociedad nos tenga cierta consideración especial que nos permita  vivir con dignidad.
-Estructura básica de la sociedad: sería en entorno que las instituciones sociales, económica y políticas crean, y donde se desarrolla la vida colectiva.
-Bienes primarios: se refiere a disponer de un esquema de libertades básicas, libertad de movimiento y trabajo,  posibilidad de ejercer responsabilidades políticas y sociales, derecho a la propiedad y  bases sociales que posibiliten el auto-respeto.

Pasemos a examinar la respuesta que ofrece Rawls al experimento mental. Rawls afirma que para hablar de justicia en primer lugar las personas tienen que ver reconocidos sus derechos básicos, y en segundo lugar la igualdad de oportunidades, (este orden es jerárquico, es decir, tiene prioridad el reconocimiento de los derechos). De manera mas concreta, la justicia como equidad requiere que:
1-cada persona tenga igual derecho a un esquema de libertades básicas compatible con un esquema general de libertades para todos.
2.-cada persona tenga igualdad de oportunidades para ocupar posiciones sociales, políticas o económicas, y en todo caso las desigualdades que se generen deben beneficiar a los mas desfavorecidos (principio de diferencia), y a las generaciones futuras.

Nacemos con talentos diferentes y en familias diferentes, estas son las cartas cn las que iniciamos el juego de la vida. Lo que nos propone Rawls es que la sociedad no limite las capacidades y las ventajas de los mas favorecidos, (lo que los antropólogos llaman “solidaridad negativa”, es decir, no hacer ni dejar hacer a los mas capaces, o no permitirles el premio a su esfuerzo, como ocurrió con las sociedades comunistas), sino que nos organicemos de manera que el beneficio de este talento y esfuerzo revierta a los mas desfavorecidos.
Para entender con algo mas de profundidad estas ideas veamos la siguiente Tabla 1:

TABLA 1: ESTRATEGIAS DE EQUILIBRIO ENTRE FAVORECIDOS Y DESFAVORECIDOS


Reparto de Bienes Primarios en distinta sociedades


Sociedad A
Sociedad B
Sociedad C
Sociedad D

Ciudadano  favorecido con talento o esfuerzo u origen familiar
10
15
20
25

Ciudadano desfavorecido
10
15
15
10

Comentario
Igualdad  absoluta sin equidad
Permito que los mas capaces trabajen mas pero no los premio
Premio a los mas favorecidos pero una parte de lo que producen lo doy a los desfavorecidos
Permito que los mas favorecidos se enriquezcan sin ventajas para los mas desfavorecidos



Si nos dijeran que tenemos que vivir en una de estas cuatro sociedades sin saber cómo seremos, si listos o torpes, hombres o mujeres, blancos o negros… ¿en cual preferiríamos estar? Rawls afirma que  en la sociedad C, porque en relación a la A el desfavorecido también gana algo mas.  Resulta algo mas difícil justificar las ventajas de la sociedad C en relación a la B, ya que en la C la presencia de envidia podría decrementar los valores globales de bienestar psicológico. Pero a los efectos de decisión racional Rawls considera que la envidia no afectaría la elección de la C por encima de la B.
Una vez ya sabemos la opción de Rawls veamos cómo propone alcanzar este desideratum. Rawls propone un método de “equilibrio reflexivo” según el cual a partir de nuestras intuiciones morales construiremos una teoría social de justicia, la aplicaremos y verificaremos si en efecto ha logrado los efectos que pretendíamos. En caso contrario haremos las rectificaciones oportunas. De manera mas concreta propone cuatro pasos: a) posición original en la que las personas declaran sus valores y deseos y visionan una vida colectiva siempre bajo el velo de ignorancia; b) estas personas establecen una Constitución, un contrato social del que se derivan…. c) leyes y normas,  políticas concretas orientadas a crear oportunidades para que las personas puedan desarrollar su plan de vida, un diseño autónomo de su vida en sociedad;  tras un tiempo de funcionamiento de estas políticas sociales nos llevará a… d) una revaloración de cómo ha funcionado esta Constitución (y la visión original), haciendo las rectificaciones oportunas.

Voy a extenderme sobre un aspecto que me parece fundamental: la relación entre premiar a las personas con talento y capaces de esforzarse, (= MAG, Most Advantatged People) y las personas desafortunadas (LAG: Less Advantatged People).  En la sociedad que antes denominábamos “A” la relación entre ambos colectivos vendría representado por la figura 1, donde tanto ordenadas como abscisas expresan unidades de bienes primarios. Ambos colectivos se reparten dichos bienes sin tener en cuenta talento ni esfuerzo, lo que queda expresado por  una recta de 45 grados.


Figura 1

Figura 1.- En ordenadas y abcisas: bienes primarios.

En una sociedad tipo C o D lo que ocurre es que la gente favorecida (MAG) tiene acceso a mas bienes primarios, una curva como la que representamos en la figura 2. Observe el lector la diferencia entre la curva que dibujaría una sociedad C versus D. Podríamos imaginar diferentes curvas relativas a diferentes maneras de repartir los bienes producidos, pero estas serían las básicas.





Figura 2
En las sociedades con desigualdades hay un punto en que la mayor ganancia de bienes primarios ya no sale a cuenta, porque la distancia con el resto de la sociedad es tan pronunciada que se incrementa la delincuencia u otras formas de descohesión social. Los MAP tienen que refugiarse en guetos, lo que supone una importante pérdida en bienes primarios, (y en auto-respeto, como apunta Victoria Camps en su libro “El Gobierno de las emociones”).



Profundizando algo mas en estas curvas de equidad/inequidad podemos considerar en la figura 3 la línea  JJ (tangente al punt “D” y paralelo al eje de ordenadas). Este punto D sería el punto de máxima igualdad para esta sociedad “C”, el más próximo a la recta de 45 grados.  A partir de este punto los MAPs ganarían mas bienes primarios pero los LAPs ganarían menos (imagine el lector lineas paralelas a JJ, pero mas bajas), y el llamado por Rawls “principio de la diferencia”, no se cumpliría. Este principio, recordémoslo, nos dice que es tolerable la desigualdad siempre que revierta en un mayor confort (o beneficio) de los LAPs. Llegaría un momento en que esta sociedad llegaría al punto “F”, un punto en que  ya no hay ganancias para los MAP, por el efecto desigualdad que hemos mencionado, aunque quizás se aumentara la productividad global.

Entre el punto D y el F Rawls situa el “punto Bentham” (1), un punto en que se maximiza el cálculo de utilidades para una  persona concreta. Con ello nos indica que un acercamiento puramente utilitarista  permite (y justifica moralmente) a una sociedad ir mas allá del punto “D”. Desde la perspectiva de Rawls ello no debiera ocurrir, pues mas allá del punto D no se respeta el principio de la diferencia.
Figura 3

El esfuerzo de Rawls parece encaminado a superar cierto utilitarismo que puede confundir la felicidad colectiva con una merma de libertades o igualdad de oportunidades. Pero no es el utilitarismo el único modelo en disputa. Rawls identifica 5 modelos: la justicia como equidad, el utilitarismo, el libertarismo (libre mercado), perfeccionismo (por ejemplo, priorizar la perfección moral o religiosa), y modelos mixtos, (en parte utilitaristas y en parte intuicionistas). La opción de Rawls, la justicia como equidad, tiene un punto de partida que es en cierta medida principalista: todos los seres humanos tienen los mismos derechos y su felicidad vale lo mismo. A partir de esta afirmación el modelo de Rawls reafirma la vieja intuición de Stuart Mill de que el patrimonio de la Humanidad es la diversidad de sus manifestaciones y talentos, lo que lleva parejo permitir las diferencias pero manteniendo la cohesión social.


Rawls  A theory of Justice

Concepto
Puntuación sobre 10
Comentarios

Interés
9
Si un valor destaca por encima de los demás es el de justícia. ¿No deberíamos gastar algunes hores para aclarar lo que significa?

¿Volverías a leerlo?
9
En realidad solo puede comprenderse en profundidad si lo releemos

¿Realiza aportaciones significativas?
9
Rotundamente sí, lo que lleva a esta obra a ser considerada una de las fundamentales en la materia. El concepto de equidad, velo de ignorància, bienes primarios, entre otros, parten de esta obra.







1.- Justice as Fairness: A Restatement, by John Rawls, p. 62. Cambridge, Mass.: The Belknap Press of Harvard University Press © 2001

Francesc Borrell, Sant Pere de Ribes, Barcelona.

Ethan Watters. Crazy like us. The globalization of the Western mind. FreePress, NY 2010.

Las concepciones, abordajes y la propia autoimagen de la Psiquiatría han cambiado radicalmente desde finales de los años 70. El punto de inflexión se considera la publicación, en EEUU, del DSM-III, o tercera edición del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, el catálogo nosológico de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA). Este manual introducía una visión de los trastornos mentales operativizada en síntomas y a pesar de declararse ateórica remitía a una concepción médica y a menudo biológica de los padecimientos psiquiátricos. El éxito del modelo DSM-III fue espectacular, y se potenció con la irrupción definitiva de la Psicofarmacología y el “rescate” de la Psiquiatría como especialidad de la Medicina.

Treinta años después, el escritor y periodista Ethan Watters presenta en Crazy like us. The globalization of the Western mind la tesis de que en línea, por una parte, con el éxito internacional que está teniendo la Psiquiatría DSM y el modelo médico – psicofarmacológico y, por otra, con los intereses creados de industria y profesionales, los modelos y visiones estadounidenses han invadido el resto del mundo, colonizando y sustituyendo las concepciones psicopatológicas e incluso culturales de múltiples entornos sociogeográficos. Los modelos estadarizados de los manuales de la APA, acogidos con entusiasmo, vienen ejerciendo de bulldozers a pesar de que su validez (por supuesto, discutible) se centra exclusivamente en la tradición médica, psicológica, filosófica y asistencial norteamericana, por lo puede dudarse sobre su aplicabilidad a otros entornos. Según el autor, la APA y sus manuales son a la Psiquiatría y a la cultura psicológica y asistencial de otros países lo que McDonald’s a su gastronomía, y para ello selecciona cuatro casos y situaciones muy sugestivos: la epidemia de trastornos de la conducta alimentaria en Hong Kong desde mediados de los 90; la intervención (o tal vez) imposición humanitaria del Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT) y su abordaje en Sri Lanka tras el tsunami de 2004; el enfoque que culturalmente recibe en Zanzibar  la esquizofrenia en contraste con el propio de los EEUU (y, en paralelo, el curso evolutivo diferente de la enfermedad en países desarrollados o en vías de desarrollo) y la “introducción” del concepto de depresión en Japón desde el inicio del siglo XXI.

En 1994, una adolescente emaciada de 14 años cayó muerta a plena luz del día en una calle de Hong Kong. La prensa local, en su afán por cubrir un suceso tan impactante, dio en Internet con la descripción de un trastorno, la anorexia nerviosa, con la concepción occidental de la importancia de la obsesión por la delgadez. Encontraron un filón, y sus informaciones, tan alarmistas como bienintencionadas, dieron lugar a campañas de concienciación sobre riesgos, que tal vez lo que consiguieron fue aumentar el número de casos, puesto que se asistió a una explosión de la prevalencia de la anorexia en la ciudad. No es que no hubiera comportamientos de restricción dietética en la cultura china, sino que su contexto clínico y cultural era muy diferente al que conocemos en Occidente, además de que su número era muy inferior al que resultó después de la campaña periodística. Nadie mejor para atestiguarlo que un psiquiatra local, formado en el Reino Unido, el dr. Sing Lee, que acompaña y orienta a Watters en este capítulo y que le explica cómo a su regreso a Asia se encontró con esa forma local de restricción alimentaria, en absoluto vinculada a temor a la obesidad o a un culto a los cánones modernos de belleza femenina, pero que tras la muerte de la adolescente en la calle y la campaña mediática desatada asistió perplejo, años después, a la “occidentalización” de la anorexia en China, acompañada, además, de un espectacular incremento de de su prevalencia.

El segundo capítulo plantea la occidentalización del trauma y de su abordaje en Sri Lanka tras el tsunami de diciembre de 2004. La invasión de ONGs dispuestas a tratar las secuelas psicológicas de la catástrofe tiene un regusto de déjâ vu histórico, pues remeda tiempos pasados caracterizados por un celo evangelizador de salvajes infieles e ignorantes (en el relato de Watters, a los salvajes se les revela verdad psiquiátrica occidental). Los counsellors y psicólogos que desembarcaron en Sri Lanka proclamaban la verdad del daño psíquico para los supervivientes según la visión individualista occidental y ofrecían con celo misionero los rituales de curación espiritual, siguiendo el paradigma del trastorno por estrés agudo y el TEPT  y trastocando concepciones locales que han sido útiles, según señala Watters, para apuntalar social y psicológicamente a los pobladores de la isla, sometidos al trauma continuado de una prolongada guerra civil, evitando así un mayor derramamiento de sangre. El entusiasmo de los profesionales desplazados a la isla está en perfecta consonancia con el modelo actual de una especie de debriefing in situ que hace que no haya catástrofe o trauma en nuestro entorno sin que aparezca el correspondiente equipo de psicólogos prestando ayuda a víctimas y allegados.  Algo que se ha convertido en automático y reflejo y que hace unos meses dio pie a que se desplazase un equipo de profesionales para reconfortar a 1200 esquiadores que se habían quedado aislados en una estación pirenaica, en previsión de secuelas traumáticas que los propios afectados desecharon al reclamar que en lugar de psicólogos se les subiera tabaco (1).

Para su capítulo sobre la esquizofrenia en Zanzibar, Watters se apoya en la experiencia transcultural de Juli McGruder, una profesional norteamericana establecida en la isla, que le ayuda a comparar la vivencia local de la enfermedad, teñida de elementos culturales y religiosos que fusionan la creencia en los espíritus y los preceptos del Islam. El resultado es actitud más tolerante y permisiva para con los pacientes que sugiere a Watters la impresión de que la diferente actitud y el grado dispar de exigencia entre los dos entornos socioculturales podría explicar la paradoja de que la esquizofrenia tenga una mejor evolución en países en vías de desarrollo que en los que disfrutan de las economías más punteras.

Mención especial requiere el último capítulo, que recoge la promoción de la depresión en un país como Japón, en el que el concepto no se había asentado y en el que las ventas de antidepresivos eran insignificantes en relación con las de los EEUU. Watters nos cuenta el metódico plan desarrollado en especial por GSK para promocionar la paroxetina que, partiendo del adagio de que el buen vendedor no vende Coca-Cola, sino que vende sed, comenzó por convencer a los psiquiatras y médicos locales de que la depresión es un fenómeno incontestable y frecuente. Asimismo se apoyó en una cuidada presentación del suicidio como algo psicopatológico y remediable para terminar por conseguir que la idea de la depresión penetrara en la cultura y que de alguna forma llegase a ser vista por la población como una especie de diagnóstico chic.

El autor ha tenido el buen juicio de buscar guías adecuados para su viaje por cada uno de los entornos y choques culturales y psiquiátricos que nos presenta; también es encomiable la bibliografía que ofrece para cada capítulo. Su propuesta, reiteramos, es que de la misma manera que el American way of life va colonizando todo el mundo, la American Psychiatry está haciendo lo propio con las formas locales de psicopatología y las visiones que estas tienen de la curación o el manejo de los problemas. Se imponen así modelos y concepciones pasando por alto que el sufrimiento humano que es algo más que un mero fenómeno biológico y sintomático y que se nutre del (y se puede entender mejor en el) contexto cultural. Llevado de su celo reivindicativo de las culturas y modos de enfermar locales Watters llega a plantear el empuje globalizador del DSM puede hacer desaparecer algunas variantes etnopsiquiátricas de enfermedad mental, lo que representaría una pérdida para el ser humano comparable a la de la extinción de especies animales y vegetales para la biosfera. Sin duda la comparación tiene algo de epatante, pero hace pensar. Al fin y al cabo, el sufrimiento humano, de la índole que sea, es un fenómeno complejo, y la visión puramente médico-biológica escotomiza muchos de sus componentes y matices. Los humanos somos seres eminentemente sociales y nuestro ecosistema particular es el de la sociedad y la cultura. Su influencia tiene en el sufrimiento mental elementos patogenéticos y patoplásticos, por invocar conceptos médicos clásicos, a los que no podemos ser ciegos. La angustia del koro, en la que el afectado teme que su pene se encogerá y será reabsorbido hacia el abdomen provocándole la muerte, por mencionar un caso, no es un bien cultural a preservar, sino algo a remediar. Pero el hecho de que haya humanos que enferman a la manera del koro informa sobre la cultura local, sus valores y tendencias, sus preocupaciones, su ideología y su religión. La globalización patoplástica y el empuje colonizador de los modelos patogenéticos de la Psiquiatría norteamericana elimina el reconocimiento de estos elementos y, a lo peor, el valor curativo de matices culturales propios del individuo sufriente que no puede reconocer ni mucho menos utilizar la Psiquiatría Occidental.

Watters también nos recuerda que las epidemias de anorexia en Hong Kong o de depresión en Japón tuvieron lugar en momentos de gran turbación social, desencadenados, respectivamente, por la incertidumbre que provocaba la inminente devolución a China de la antigua colonia británica o la crisis económica que sacudió a los nipones desde finales de los 80. La reacción psicológica y psicopatológica, incluso de forma colectiva, que los seres humanos mostramos a los contextos y situaciones sociales es algo que no percibe adecuadamente el modelo psiquiátrico pujante.

Y, por último, a uno le queda una cierta impresión de que los europeos también tendríamos que mirarnos un poco el efecto que sobre nuestra cultura psiquiátrica han tenido el DSM y la hegemonía de las concepciones norteamericanas de la Psiquiatría. Aunque nos encanten las posturas críticas con la APA y los sucesivos DSMs, no es nada raro que nos calemos la boina hasta las orejas –a veces hasta la apófisis xifoides- y como verdaderos catetos emulemos las modas que vienen del otro lado del Atlántico. El resurgimiento del uso de la clozapina tiempo después de que fuera “descubierta” en los EEUU justamente el mismo año en que se retiró de nuestro mercado (2) es un ejemplo tan ilustrativo como lo es la entusiasta recepción a la noticia de la efectividad timorreguladora del valproico tras los ensayos clínicos norteamericanos (3), olvidando que su profármaco, la valproamida, llevaba un cuarto de siglo utilizándose en Europa en esa indicación (4). Si a esto unimos el éxito de los sucesivos DSMs o la biologización – farmacologización de nuestra Psiquiatría en el más puro estilo norteamericano, la conclusión es que si nuestra sorpresa ante las historias que cuenta Watters sobre el auge de la depresión en Japón o de la anorexia nerviosa en Hong Kong se debe exclusivamente a que nosotros ya estamos colonizados.

1.- López L. “¡Dejaos de psicólogos y subid tabaco!”. El Correo, 4/1/13 [Accesible en: http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20130104/pvasco-espana/dejaos-psicologos-subid-tabaco-20130104.html].

2.- Kane J, Honigfeld G, Singer J, Meltzer H. Clozapine for the treatment-resistant schizophrenic. A double-blind comparison with chlorpromazine. Arch Gen Psychiatry 1988; 45: 789-96 [Abstract en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3046553]

3.-F reeman TW, Clothier JL, Pazzaglia P, Lesem MD, Swann AC. A double-blind comparison ofvalproate and lithium in the treatment of acute mania. Am J Psychiatry 1992; 149: 108-111 [Abstract en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1728157]

4.- Lambert PA, Carraz G, Borselli S, Carrel S. Action neuropsychotrope d'un nouvel antiépileptique:le Dépamide. Ann Méd Psychol (Paris) 1966; 1: 707-710

Ethan Watters. CRAZY LIKE US. THE GLOBALIZATION OF THE WESTERN MIND


Concepto
Puntuación sobre 10
Comentarios

Interés
9
El libro rescata un aspecto de gran interés, como es la relación entre la Psiquiatría y la Psicopatología y el entorno social y cultural. El efecto patoplástico e incluso patogenético de la cultura se está olvidando a causa de la relevancia concedida a la visión médica de la enfermedad psiquiátrica

¿Volverías a leerlo?
8
Relectura recomendable para no caer en visiones reduccionistas

¿Realiza aportaciones significativas?
8
Investigación guiada por especialistas y “guías” locales. Excelente bibliografía. El valor de proclamar que aunque el rey de la Psiquiatría medicobiológica no esté desnudo es un hortera que ha dejado en su guardarropa gran parte de los atavíos que necesitaría.







Juan Medrano, Bilbao.

Webs de interés.- 


Un futuro de ciudadanos cultos e inteligentes...


Coursera, cursos gratuitos de la Universidad de Stanford, con apenas 2 años de vida se ha situado líder en esta modalidad. Nuestros lectores habrán notado que damos mucha importancia a los cursos de acceso libre. En efecto, este tipo de cursos y en concreto los alojados en Coursera suponen el intento mas masivo, importante y de mayor calidad que se ha intentado nunca para democratizar la cultura. Se trata de una pequeña revolución de consecuencias difíciles de prever.
Coursera tiene 17 millones de estudiantes que en estos momentos cursan alguno de sus 400 cursos. Estos cursos pertenecen a mas de 100 instituciones de todo el mundo, en general universidades de gran prestigio. La única española es la Universidad Autónoma de Barcelona, pero las adhesiones se incrementan día a día.
¿Cómo funcionan los cursos y qué tipo de certificado ofrecen?
Digamos en primer lugar que los cursos no tienen la calidad de introductorios de otras plataformas que hemos comentado. Aquí los cursos son verdaderos cursos, aunque podemos encontrar niveles básicos, medios y avanzados. Pero la calidad es muy alta y no se desea un curso “gancho” para otra oferta de pago, sino que se ofrece un curso de alta calidad. ¿Cómo puede darse algo así a coste cero? Muy fácil, si quieres un certificado verificado pagarás una pequeña suma, pongamos de 20 a 40 dolares sgún la extensión del curso, (hay un sistema de becas). Y si no, (opción gratuita),  también tendrás tu certificado, pero no verificado.
¿Cómo se verifica un curso? Mediante el llamado “signature track”. Para ello necesitas que tu ordenador esté provisto de una webcam. La webcam toma una foto tuya, una foto del carnet de identidad y a esta comprobación se añade el perfil de escritura. El perfil de escritura consiste en que el alumno teclea una frase y el ordenador determina su patrón de tecleo mediante un algoritmo matemático. Cuando el alumno realiza las pruebas puede serle requerida una foto con la webcam o una prueba de escritura, (y así se hace de manera rutinaria). Una vez completado el curso se obtiene el certificado verificado. La enorme cantidad de alumnos que cursan cada uno de los cursos permite obtener beneficios astronómicos ni que sea porque un 10% de los mismos realiza el signature track.
Veamos ahora el mecanismo general: usted visita la web de Coursera y tiene a su alcance 400 cursos, bastantes de ellos en español, aunque la mayoría en inglés. Se apunta y cuando va a empezar recibe un aviso. Cada curso tiene diversos temas o lecciones, y cada lección suele ocupar una semana. Cada lección se desarrolla en varios vídeos consecutivos de unos 10 minutos, con lecturas asociadas, ejercicios y al final exámenes. El calendario es bastante exigente, porque el alumno tiene que hacer sus deberes en la semana, so penalización. Cada prueba tiene al menos dos intentos. En algunos casos los trabajos de clase son corregidos por otros alumnos, (evaluación cruzada). Existe un fórum de dudas y consultas, y un Study Room que permite compartir materiales y chatear con otros alumnos.
En fin, un buen pellizco de ciencia, arte y cultura en general al alcance de todo el mundo que tenga una conexión a Internet… quizás para hacer un mundo mejor. Porque como dicen los jóvenes líderes del proyecto, la cultura debiera ser un derecho humano.

F. Borrell, Barcelona.

 Artículo comentado.- 


Revista: The American Journal of Bioethics.
Título: The Legitimacy of  Placebo Treatments in Clinical Practice: Evidence and Ethics.
Autores: Franklin G. Miller y Luana Colloca.
Referencia: The American Journal of Bioethics, 9(12): 39-47, 2009.
Los autores se preguntan sobre la existencia de beneficios terapéuticos en la utilización de placebos en la práctica clínica o, en lo que ellos denominan,  el efecto placebo. Se preguntan, también, si se pueden incluir como arma terapéutica y si esta utilización sería éticamente legítima o, si al menos, podría ser legitimada en función de los resultados que obtuviésemos de la utilización del placebo o del efecto placebo.
En primer lugar definen el concepto placebo: “El placebo sería la utilización de una sustancia o técnica carente de eficacia específica (farmacológica o fisiológica) para la condición concreta del paciente”.   Dividen los placebos en puros e impuros: los placebos puros contienen sustancias absolutamente inertes como pastillas de azúcar o inyecciones de sueros salinos y normalmente se acompañan de engaño hacia el paciente quien piensa que es una medicación real. Los placebos impuros son aquellos que contienen sustancias biológicamente activas, pero sabemos que su eficacia no se corresponde con la condición del paciente, aunque sí serían eficaces en otras condiciones del paciente. Por ejemplo, el uso de antibióticos en enfermedades víricas.
Lo primero que llama la atención de la publicación es el alto porcentaje de médicos que reconocen utilizar placebos  en la práctica clínica, fundamentalmente, impuros. Según dos estudios daneses aportados hasta un 86% de los médicos de familia afirmaban ser conscientes de la utilización de placebos en el año anterior. En otro estudio, compuesto por internistas y reumatólogos estadounidenses, se  afirmaba que hasta un 55% de ellos habían utilizado placebos en el último año.
Dos eran las causas que justificaban según estos estudios la utilización de placebos: por un lado “seguir el deseo de los pacientes y evitar conflictos”,  y por otro  “la intención de promover el efecto placebo a través de la actitud positiva que se genera en el paciente al darle un tratamiento”
Sobre la evidencia científica, a lo largo del artículo,  los autores revisan tanto la favorable en la utilización del placebo como la contraria a la utilización del mismo, siempre  basándose en los datos de los estudios analizados. Sí están de acuerdo en la importancia que la relación clínica médico-paciente (entrevista clínica y contextualización de la misma) puede tener en el denominado efecto placebo.
Mientras que los autores de un meta-análisis de 114 ensayos clínicos aleatorizados concluían que no existe significación estadística a favor de la utilización del placebo, otros autores, que aportan estudios con evidencia científica,  no dudan en afirmar que el placebo es un fenómeno  neurobiológico real y  que puede ser beneficioso en la práctica clínica.
La excepción con respecto al placebo y al efecto placebo  tiene lugar en la acupuntura, evidencias que aportan indican que la acupuntura puede ser un potente tratamiento placebo en algunas situaciones clínicas, concretamente, en su uso para aliviar algunos tipos de dolores.
Sobre la preocupación ética que despierta la utilización de placebos en la práctica clínica existen diversas posturas. En primer lugar una postura claramente pragmática: algunos autores afirman que si el placebo, tal y como demuestran los estudios que se describen, produce beneficio en el paciente aunque desconozcamos  por qué, estaría legitimado su uso, toda vez,  que daño no produce y sí beneficio. En segundo lugar no parece profesional y por tanto ética la utilización de placebos por complacencia o por seguir los deseos del paciente o evitar conflictos, tal y como una gran parte de los médicos participantes en los estudios afirmaban, lo cual, además, reforzaría la creencia en dichos pacientes de que  “existe una pastilla para cada queja”.  Y por último se preguntan si el engaño estaría justificado ante un paciente,  dejando de lado  la autonomía del mismo, el proceso de consentimiento informado y, en el fondo,  si no sería volver a una actitud  paternalista en la toma de decisiones clínicas. En las conclusiones y tras revisar la evidencia científica estiman que la utilización de placebos en la práctica clínica debe ser conocida por el paciente de forma transparente, teniendo en cuenta, además, que existen estudios (los cuales  reseñan) que revelan que el placebo desenmascarado también aporta beneficios al paciente, aunque afirman que posiblemente esto ocurra por las falsas creencias que elaboran  los pacientes a los que en realidad se les está dando un placebo.
Finalmente  consideran que es pronto para incluir el placebo  como  terapia de cualquier tipo y que se precisan más estudios, con la posible excepción de la acupuntura para la mejora del dolor en diversas situaciones clínicas.

Juan Carlos Hernández-Clemente.

Madrid.

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